18/2/08

PENSAR CON EL CULO (I): ESTRECHAR LOS CARRILES

Mi amigo Salvador Claret, recomendable persona y propietario de un museo automovilístico que aconsejo visitar siquiera virtualmente en http://www.museuautomobilsclaret.com/, me ha enviado una noticia que muestra lo que puede ocurrir cuando se deja el tráfico en manos de alguien que parece pensar con el culo.

El 27/12/07, con "IDEAS DIGNAS DE LA DGT (I): HACER LA PASCUA", abrí un apartado del Blog pensado para exponer ocurrencias que de puro disparatadas, me parecieran la pere (léase en catalán y entiéndase en castellano) y precisamente por ello, dignas de la DGT. Eso sí, lo hice con cierto miedo a que pudiese leerlas algún jumento desestabulado capaz de tomarlas en serio y plantearse ponerlas en práctica. Incluso dudé si publicarlo al día siguiente —día de los Inocentes— para dar una pista, pero finalmente, pensé: "¡Bah; cómo va a pasar eso!".

Pues bien, apenas un mes después, Salvador me ha hecho ver que casi nunca falta alguien con capacidad para superar las peores expectativas, así que he decidido ir un paso más allá e inaugurar otro apartado con la denominación genérica "PENSAR CON EL CULO", en homenaje a la hija de unos amigos, cuya rapidez y agudeza mental se traduce en ocurrencias como cuando a sus tres años nos oyó decir a los mayores que alguien pensaba con el culo, e inmediatamente dijo: "Si piensa con el culete, pensará cacas".

He ahí un razonamiento admirable, para que veas que la hija que le hace ver y corregir sus descuidos a Bono, no es la única niña lumbrera que existe; y no me refiero a Bono el de U2, sino al que antes de ser ministro —según le oí en una entrevista— no tenía otra ambición política que presidir Castilla-La Mancha porque el cargo colmaba sus aspiraciones y se debía a quienes lo habían elegido…; ese que luego abandonó la política…, pero ahora parece dispuesto a prejtigiar el Congreso dejándose acomodar en su presidencia. (Ya sé que este desahoguillo no era imprescindible, pero me apetecía soltarlo).

Bueno, pues presentada la nueva sección, ésta es la noticia tal como se publicó el 30/01/08 en http://www.lavanguardia.es/:

«Trànsit estudia estrechar los carriles de algunas vías rápidas para reducir la velocidad»

«Barcelona. (Redacción y agencias).- El Govern de la Generalitat estudia estrechar los carriles de algunas vías rápidas para combatir el exceso de velocidad y a la vez poder crear otros carriles nuevos.»

«El director del Servei Català de Trànsit, Josep Pérez Moya, ha expuesto y razonado su iniciativa en varias entrevistas radiofónicas. "Cuanto mayor es el carril, mayor es la sensación de que vas a menos velocidad de a la que podrías ir", ha explicado. Pérez Moya cree que la medida también permitiría "ganar más arcén" para circular en situaciones de emergencias o para instalar nuevos carriles bus o de Alta Ocupación (VAO). No obstante, no quiso fijar una fecha de inicio de este tipo de intervenciones en la red viaria catalana.»


¡Jooo-der! ¿Eso lo habrá discurrido él solito… o le habrá ayudado algún "Comité de sabios" —como modestamente se suele denominar ahora a los equipos asesores— del que forme parte el Dr. Dolittle, que al ser capaz de hablar con los animales, puede dialogar con los burro-taxis de Mijas (Málaga), que siendo burros y taxis, deben de dar la talla adecuada en inteligencia y conocimientos de tráfico?

Digo yo: Si por algo tan banal como su obra literaria, Lope de Vega asombró a sus contemporáneos hasta el punto de apodarle "Fénix de los ingenios" y "Monstruo de la naturaleza", ¿qué apodos merece quien bien pudiera ser un eslabón perdido… o el más aventajado alumno del genio que asó la manteca?

Además, la eficacia de sus iniciativas parece evidente, porque según amplía la noticia:

«También ha asegurado que desde que se aplica la prohibición de circular a más de 80 km/h en el área metropolitana de Barcelona, se ha registrado una mayor fluidez del tráfico.»

«En referencia a la alta siniestralidad registrada este mes de enero, ha afirmado que ha sido un "mes muy duro", en el que hasta ayer se produjeron 27 muertes en las carreteras catalanas, "el doble que en enero del año pasado".»

«Este fin de semana, en concreto, cuatro personas murieron en los tres accidentes de tráfico ocurridos en la red viaria catalana, algo que Pérez Moya ha calificado de "desastre". En toda la semana pasada fallecieron ocho personas al volante.»


¡Observemos que entiende los números y sabe evaluar cantidades! Desde luego, no descartaría yo que alguien así, suelto, llegase a agitarle el sillón al mismísimo Pere Navarro… ¡o incluso a especímenes más promovidos!

Por eso, rendidamente admirado y con la respetuosa humildad debida a los seres superiores, voy a permitirme la osadía de exponer tres ocurrencias (tengo otras, pero sólo me atrevería a molestar con ellas si se me pidiese), con el más sincero afán de contribuir al laudable empeño de que los conductores nos jiñemos y aflojemos la marcha. Son: una propuesta para aprovechar mejor la anchura de las típicas vías rápidas con doble calzada de dos carriles y arcén, una alternativa extrema, y un refinamiento aplicable a todo tipo de vías, para añadir seguridad. A continuación, los detalles.

a) Redistribución de la anchura de calzada disponible:

  • A la izquierda, dado el preocupante incremento de accidentes de motos, se les habilitaría un carrilín exclusivo de un metro, limitado por el guardarraíl… sin desaprovechar ni un centímetro. ¡Verás tú si disminuían las alegrías velocísticas!
  • A continuación, dos carriles para vehículos de cuatro o más ruedas, de 2,50 y 2,75 metros. Esa desigualdad no es por capricho, sino porque como el izquierdo es para adelantar, lo usarían principalmente vehículos ligeros (pequeños) que tenderían a ir deprisa, luego para que tuviesen noción de su velocidad, bien justito. Además, los conductores de vehículos pesados preferirían mantenerse en el confortable carril anchote (el de 2,75), en vez de andar adelantándose, y por menos de nada, eso también originaba mayor fluidez (si don JPM dice que reducir la velocidad la origina, ¿por qué esto iba a ser menos…?).
  • Seguidamente, otro carrilín de 0,75, para bicicletas (¡hay que ser ecologista!) y ciclomotores, que así tendrían espacio propio en las vías rápidas. Ah, y si los estorbomóviles (esas cosas que parecen coches, pero se consideran ciclomotores) no caben en él, ¡que se jodan!
  • Luego, un arcén bien amplio, que en caso de retenciones o altísimas densidades de tráfico, podrían usar sólo vehículos tan, tan verdes como, por ejemplo, esos 4X4 híbridos que superan las 2,5 toneladas y los 250 CV, con una huella en torno a 5 x 2 metros.
  • Por último —esto requeriría un exhaustivo preestudio del adecuado comité de sabios—, quizá conviniese instalar algún tipo de separador físico de carriles, no tan infranqueable como los más bestiales sistemas aplicados a los solo-bus, pero que se notase, para evitar serpenteos innecesarios.

b) Alternativa extrema:

  • Si todo lo anterior no fuese suficiente mejora, aprovechar el arcén extra ancho resultante para instalar tranvías, trenes de cercanías… o incluso el AVE, que gracias a esa sinergia infraestructural, vería muy abaratado su coste, podría llegar incluso a más pueblos y aldeas que los prometidos en campaña electoral, y en el caso concreto de Barcelona, no tendría por qué convertirse en "El vibrador de la Sagrada Familia". ¡Ah, y para que ni los antedichos 4X4 se atreviesen a invadir ese espacio, con los raíles sin enrasar… y circulando en sentido contrario! (como se ve, he procurado no descuidar ni el menor detalle).

c) Refinamiento pro seguridad:

  • Cubrir la capa de rodadura con gravilla suelta, para animarnos a mantener una buena distancia de seguridad (¡casi nada lo que anima un parabrisas roto!).

¿A que con todo eso se corregiría muchísimo el peligroso e irracional derroche de anchura actual? Pues hasta aquí mi atrevimiento. Eso sí, reitero que tengo otras ocurrencias de similar fuste, que estaría dispuesto a ofrecer en aras del bien común, pero sólo si se me pidiese… ¡y se me pagasen con tarifa política, no técnica!